martes, 31 de agosto de 2010

Ondas que se escapan

Ondas que se escapan por las ventanas de toda la casa, por la de tu habitación abuhardillada, la cocina, a través de todos y cada uno de los orificios que tiene tu humilde morada. Fuertes y estruendosas ondas de sonido salen del altavoz al son de "Can't buy my love" seguido de un "Yellow submarine" de la mano de los maravillosos Beatles, quienes hoy dan su particular concierto en el piso del ático. Hoy has decidido que este concierto, aunque lo disfrutes tú en primera fila de tu tocadiscos saltando y bailando a sol de sus guitarras, no sólo va a ser para tí. Subes al máximo el volumen, y así ese aparato lo da todo de si mismo para que tus vecinos también puedan saborear cada nota de las canciones que una tras otras van sonando. Qué pena que sus pobres oídos no estén acostumbrados a ese maravilloso edén del sonido y ya estén pensando una vez más: "ya está la chalada del ático haciendo ruido otra vez y yo sin poder escuchar lo que dice- la caja tonta-, digo, la televisión".